Turquesa

Descripción de la Turquesa

Es una piedra que atrae buena fortuna y sana viejas heridas. Es conocida como la piedra de la Felicidad. Símbolo de salud, prosperidad y amor.

Feng Shui

En Feng Shui, la turquesa es reconocida por atraer riqueza y energía. Es genial si la llevas puesta a tu centro de trabajo, se relaciona con la comunicación, irradia una influencia calmante en debates acalorados y permite que todos sean escuchados tranquilamente. Si tienes problemas para dormir, coloca tu turquesa debajo de la almohada y deja que la dulzura del sueño te lleve. Si no compartes tus pensamientos y te mantienes de lado en conversaciones difíciles, toma con tu mano la turquesa mientras hablas y envía ese flujo de energía exactamente a donde la necesitas.

Piedra Natal

La Turquesa es la piedra de los nacidos entre el 23 de noviembre y el 21 de diciembre bajo el signo de Sagitario. Eres una persona positiva, optimista, llena de curiosidad, divertida, te encanta soñar en grande y llegar alto. Esta energía de movimiento rápido, demasiado directa y contundente para algunas personas, puede asustarlas.  La turquesa es una piedra muy antigua y sabia, que te apoya en la calma y la comunicación, para darte equilibrio. Tu elemento es el fuego y tu planeta regente es Júpiter.

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Chakra

Se relaciona con el Chakra de la Garganta que es el núcleo de tu comunicación y autoestima. Si se encuentra bloqueado provoca problemas en la forma en la que te comunicas con el mundo, es posible que no te valoren y escuchen, te resulta difícil mantener claros los límites y crees que complacer a las personas es lo que te funciona. Tu piedra te invita a fluir y a sacar tu verdad a la superficie.

Poderes Mágicos

La Turquesa es el talismán de la prosperidad. Absorbe la energía negativa. Promueve la energía curativa en todo el cuerpo. Trabaja para alinear los chakras, fortaleciendo tu cuerpo en el proceso. Es una piedra de protección. Proporciona consuelo al espíritu. Alivia el estrés. Fortalece los meridianos del cuerpo y los campos de energía sutiles, mejorando la comunicación entre los mundos físico y espiritual, permite que el alma se exprese. Aumenta la capacidad creadora del pensamiento

El poder de la Turquesa radica en su energía que fluye y refluye, para que no te sientas estancada. Te sientes fuerte y vital. Atrae vibraciones positivas a tu alma. Centra tu energía espiritual y existencial. Si anhelas sabiduría, intuición, alegría, serenidad y sentirte libre de decir lo que piensas, una turquesa es la piedra que necesitas.

Sanador Espiritual

La energía de la Turquesa, es como un elixir mágico al espíritu. Se conoce por abrir la mente y por ayudar en la transformación espiritual sin importar en que fase de tu viaje te encuentres.

Sanador Emocional

Su energía sanadora se asocia con la serenidad y la paz. Si te sientes agotada o abrumada, la Turquesa te libera de manera efectiva de esas trampas de vida. Su energía te sumerge en tu interior para que descubras qué funciona y qué no, con coraje, fuerza y tranquilidad mental. Si estás alineada con tu comunicación, te sientes escuchada, te comunicas de forma sabia sin sentir la amenaza de tu propio juicio.

Sanador Físico

Se asocia con el chakra de la garganta, ayuda en situaciones respiratorias, alergias, migrañas, dolor de oídos, nariz y garganta. Está profundamente conectada con la respiración, ayuda en problemas respiratorios para encontrar un flujo más profundo. Funciona como una piedra fortalecedora y está llena de propiedades antiinflamatorias que ayudan también con el reumatismo. Esta piedra mejora tu sistema inmunológico, ayuda a absorber los nutrientes, elimina la ansiedad ácida para resolver los cambios de humor y reequilibrar totalmente tu cuerpo físico, haciendo que lo sientas fresco, limpio y lúcido.

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¿Cómo se utiliza?

Tener tu piedra directamente contra la piel, es la mejor forma para que florezca su poder.

¿Cómo limpias tu Turquesa?

Sumerge tu gema en un recipiente de vidrio con agua y 1 cucharada de sal marina, retírala y enjuaga con agua corriente de la llave y seca con un paño. 

Si la plata cambia su tonalidad a obscuro por el uso, puedes frotar el hilo de plata con una goma de borrar de pan, después quitar los residuos con un cepillo de cerdas finas. También puedes cepillar delicadamente la plata con agua tibia y jabón de polvo, enjuaga con agua de la llave y seca con cuidado. !Quedará reluciente de nuevo!

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